Tipos de empleados en una empresa

En una empresa trabajan todo tipo de personas que, con base a su experiencia –o falta de ella- y su personalidad, han desarrollado una serie de conductas positivas o negativas para el negocio.
El sueño de toda compañía es contar con el mejor equipo para alcanzar el crecimiento.

Sabemos que una persona no puede hacer todo el trabajo, así que las habilidades y conocimientos de cada uno de los empleados tienen que complementarse entre sí por un objetivo en común.

Sin embargo, no todos son empleados perfectos en una empresa, ni todos son un indispensables para ella.


Estos son los empleados más valorados en la empresa:

  • El eficiente: Nadie sabe cómo lo hace, pero lo cierto es que su trabajo es irreprochable. Suele ser muy organizado y metódico, con una gran capacidad de concentración. Quizás esta sea la clave de su eficiencia.
  • El siempre disponible: Le puedes llamar a cualquier hora y cualquier día, nunca te dirá que no a tener que trabajar fuera del horario laboral, incluso a cambiar sus días de vacaciones. Es un aporte muy importante si tenemos cargas de trabajo inesperadas.
  • El multitarea: Tiene mil asuntos entre manos, su computadora tiene abiertas 15 ventanas, además tiene, por lo general, dos monitores y parece que no le bastan. Y esto no le impide trabajar con eficiencia o pasar cosas por alto en sus tareas.
  • El todo en uno (es como la navaja suiza de la empresa): Puede ocupar distintos puestos en la empresa, lo que lo hace muy valioso cuando hay acumulación de tareas, puesto que puede echar una mano en distintos sitios, así como para cubrir bajas, vacaciones, etc.
  • El equilibrado: Es un trabajador eficiente, disponible, versátil. Para muchos el trabajador ideal de toda empresa. Sociable en su justa medida y con un rendimiento alto.

  • El social: Es el trabajador que a todos cae bien, que puede ser un interlocutor perfecto cuando surgen problemas en la empresa. Es capaz de empatizar tanto con los problemas de la empresa como ponerse en lugar de otros trabajadores. Su simpatía natural le hace ser apreciado por todos.
  • El pegamento: Es aquél que sabe unir a un equipo de trabajo en torno suyo. Lidera y motiva, hace que todos los trabajadores que están a su lado se sientan valorados y den lo mejor de sí mismos, formando equipo en torno a él.

El teletrabajador: Suele ser un trabajador eficiente y productivo. Organiza su jornada en función de reuniones, actos, visitas, sin embargo, su nivel de tareas finalizadas es bastante alto. Suele estar un poco despistado cuando está en la oficina, como si estuviera fuera de lugar.


 Los empleados que tendrían que mejorar sus capacidades y actitudes:
 

  • El que habla inglés de una manera tan especial: A pesar de que en su currículum decía que había estudiado “x” años en Londres. Hablamos de los idiomas porque es uno de los aspectos en los que más se exagera en nuestras capacidades, pero podemos llevarlo a distintas áreas de gestión de la empresa.
  • El distraído: Parece que está siempre en otra cosa. Puede estar trabajando con normalidad y quedarse durante un intervalo de tiempo mirando la pantalla como si estuviera en otro lugar, fuera del trabajo y seguramente lo estará.
  • El envidioso: No se siente valorado en la empresa y, lo que es peor, piensa que sus méritos son mucho más importantes que los de sus compañeros. Crea mal ambiente y se dedica a desacreditar a compañeros y responsables.
  • El chismoso: Quiere saber todo de la vida de todos. Seguramente te pedirá que le agregues a Facebook, aunque luego no te diga mucha cosa, sin embargo, estará pendiente de lo que publiques y te lo hará saber.
  • El que divide: Lo hace para intentar sacar partido en beneficio propio. Por lo general crea enfrentamientos entre distintos departamentos, lo que finalmente acaba por crear un mal ambiente en la empresa y dificulta la colaboración efectiva.
  • El del café: El que está más en la máquina y la sala de café que en su puesto de trabajo, habla con todos y de todo. Sin embargo, a la hora de salir suele acumular trabajo hasta esperar que el jefe se vaya para irse después.
  • El tóxico: Es el empleado más peligroso. Se dedica a boicotear a la empresa desde dentro, parece que disfruta haciendo que los empleados no estén contentos en su puesto de trabajo y les incita a quejarse o denunciar a otros, aunque rara vez lo hace él directamente.

 Del primer grupo nos gustaría tener siempre algunos en la empresa, mientras que los del segundo son empleados que tendríamos que evitar, o si no queda más remedio que transigir con ellos, tratar de reconducir su conducta.

Relacionados: Emprendimiento

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

CONTACTOS

 

Cel. 930501449 

        923124155

¿PORQUE DEBEMOS EMPRENDER?

 

Una de las limitantes que encontramos cuando tenemos una idea en la que nos gustaría invertir es que no confiamos en que la idea por si misma pueda ser convincente para los demás. No todos los consumidores son emprendedores pero definitivamente todos los emprendedores son consumidores.