Hasta que la muerte nos separe

Juan era un joven que vivía anticipándose a las pérdidas. Se había pasado la mitad de su infancia deseando que ese período no terminara, y el resto de su vida, añorando esos instantes de belleza y libertad. Su hermano Pedro era absolutamente diferente, lo único que le importaba era el presente y vivía cada instante como si fuera el último. Entre Pedro y Juan había una extrema conexión; tal es así que cuando eran pequeños solían incluso enfermar juntos. El primero en indisponerse siempre era Juan y a los pocos días su hermano aparecía a con los exactos síntomas y era diagnosticado y tratado de la misma manera que él. Pedro culpaba a Juan por enfermarse y pasarle su mal; sin embargo, no había días que disfrutara más que aquéllos que transcurría encerrado junto a su hermano.

El tiempo pasó y las circunstancias provocaron que entre los hermanos se abriera un abismo. La muerte de los padres fue un detonante importante de aquella separación ya que a Juan le costó mucho aceptarla y cada vez que se veían se echaba a llorar desconsoladamente como cuando era niño.


Pedro decidió que no podía seguir viéndolo porque tarde o temprano conseguiría que también él cayera en ese pozo oscuro del que Juan no mostraba indicios de querer salir. Además, Pedro pensó que si dejaba de ver a su hermano evitaría morir de joven, cosa a la que le tenía muchísimo miedo. Estaba convencido de que por la forma de ser de Juan pronto enfermaría de algo grave y si él lo sabía, posiblemente desarrollaría la misma dolencia. Y si de algo estaba seguro era de no querer morir.


Pedro no estaba tan equivocado; Juan enfermó gravemente a los treinta años y debió someterse a dos largos años de tratamiento y sufrimiento, en la más absoluta soledad. Al regresar a su casa, el mismo día en el que le habían dado el alta, encontró un mensaje en el contestador de su teléfono: su hermano, Pedro acababa de fallecer de la misma enfermedad que él había vencido.


Relacionados: Motivaciones

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

CONTACTOS

 

Cel. 930501449 

        923124155

¿PORQUE DEBEMOS EMPRENDER?

 

Una de las limitantes que encontramos cuando tenemos una idea en la que nos gustaría invertir es que no confiamos en que la idea por si misma pueda ser convincente para los demás. No todos los consumidores son emprendedores pero definitivamente todos los emprendedores son consumidores.