Buscando ser felices desde la comodidad del escritorio

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¿Somos felices laboralmente? Podríamos preguntarle a nuestro compañero o compañera de trabajo más próximo sobre su experiencia. Sería muy interesante conocer todas las respuestas, pero es casi imposible tener una aproximación general de este sentimiento.

 

Algunas empresas enfocadas a la gestión de recursos humanos han tratado de buscar esta información y acercarse a la realidad laboral que viven las personas. Pero por más encuestas que realicen, ciertamente tratar de medir la felicidad laboral de las personas sería difícil y mucho más cuantificar su supuesto retorno en los balances financieros.

Según algunos datos genera una duda muy importante: ¿qué hace verdaderamente feliz a un trabajador? De forma rápida y simple podríamos relacionar el dinero con la felicidad, pero subestimaríamos a muchas personas. Entonces pasamos a otros puntos como el compañerismo en el trabajo, los servicios adicionales con los que cuenta la empresa, la flexibilidad en los horarios, la distancia con el hogar, las oportunidades de crecimiento, etc.

Sin embargo, existen otras actividades que nos pueden hacer feliz y que las podemos realizar en la comodidad de nuestros escritorios.

Muchas personas gastan su tiempo pensando en buenas cosas que no tienen pero que pudieron haber ocurrido. Pero qué pasa si invertimos esta idea, es decir, si pensamos en algo que tenemos y que pudo no haber sucedido.

Definitivamente nuestra perspectiva cambiará si pensamos en lo que hemos construido y el esfuerzo que hemos depositado. Esto nos hace felices. 

El agradecimiento es una emoción muy poderosa que nos ayuda a disfrutar lo que hemos conseguido. Escribe un correo ahora mismo de agradecimiento a alguna persona que te haya ayudado en algún momento, aunque haya sido algo pequeño.


Un estudio realizado por el doctor Robert A. Emmons descubrió que el acto del agradecimiento incrementa la felicidad en un 25%. Agradecer realmente puede resultar muy barato y fácil de hacer para poder conseguir un poco de felicidad.

“El dinero no es todo, pero cómo ayuda”, se escucha en la letra de una canción del grupo argentino Los Auténticos Decadentes. Sin duda alguna, el dinero ayuda y puede hacerte feliz, pero si se utiliza en una forma correcta.

Una de ellas es gastar dinero en alguien que necesite o requiera algo, o simplemente porque agradeces cierto favor que en alguna ocasión te aportó. Claro, este gasto no debe pasar el límite de nuestras posibilidades.

La música puede influir en tu estado de ánimo en muchos sentidos, incluso la música triste puede ponernos de buenas. Pero se tiene que evaluar la forma en cómo se realizará esta actividad, ya que muchas empresas tienden a establecer ciertas políticas para permitir a sus empleados escuchar música en sus horas laborales.

Anticiparse a los hechos puede provocarnos una perspectiva de felicidad a futuro. Recuerda esos días de tu niñez cuando se acercaba tu cumpleaños. No dejabas de pensar en los posibles regalos que tendrías ese día. El sentimiento es similar si tenemos el hábito de armar planes y llevarlos a cabo.

Siempre es bueno para las personas tener una meta que perseguir, aunque sea pequeña.


Siempre estamos tratando de hacer planes con los amigos. Algunos de los mejores viajes o reuniones son con ellos. Cuando organizas una salida con tus amigos lo bueno es que todos están dispuestos a cooperar con los recursos para llevarla a cabo.

En cualquier momento, sin que te quite mucho tiempo, invierte varios minutos para pensar en tres cosas buenas que te hayan ocurrido durante el día o el anterior. No tienen que ser grandes, pueden ser pequeñas; solo son cosas que te sucedieron y te alegraron. También puedes pensar en cómo ocurrieron.

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¿PORQUE DEBEMOS EMPRENDER?

Una de las limitantes que encontramos cuando tenemos una idea en la que nos gustaría invertir es que no confiamos en que la idea por si misma pueda ser convincente para los demás. No todos los consumidores son emprendedores pero definitivamente todos los emprendedores son consumidores.

Las ideas que tenemos seguro provienen de: algo que pensamos debería existir o una forma en que pensamos deberían ser las cosas. Emprender marca diferencia y agrega un estilo personal a un servicio o producto que ya existe. Basta estructurar esta diferencia en un esquema formal para tener el primer bosquejo del que será nuestro negocio.