Consumidores comprometidos con ciertas marcas

Consumidores comprometidos con ciertas marcas,  grupo emprendedores chimbote

Cuando un equipo de fútbol gana un premio destacado, sus hinchas se lanzan a la calle. Los carros tocan sus claxon, en algún lugar alguien echa fuegos artificiales y en algún otro la gente se baña en una fuente con gran entusiasmo. Lo hacen los fans del club de fútbol de cualquier localidad y lo hacen los de muchos otros países. Solo hay que encender la tele cuando se acaban sus torneos de fútbol y conectar uno de sus canales de información. Se podrá seguir el proceso de la victoria y encontrar que es igual que el que semanas antes o después se verá en la tele estatal de turno. 

Cuando un equipo de fútbol pierde, sin embargo, todos sus seguidores se entregan a una gran tristeza. 

Son las imágenes de aficionados silenciosos que abandonan el estadio cabizbajos o las ciudades sin celebración post partido. ¿Por qué ocurre todo esto? En realidad, detrás de estas cuestiones se puede hacer mucho análisis psicológico. Existen muchas cuestiones mentales sobre por qué se celebra con pasión la victoria y se sufre la pérdida. Como explican los expertos, los seguidores de los equipos deportivos asocian sus resultados a su propia autoestima. Cuando el equipo gana, no solo ganan ellos. Sus seguidores lo ven a un nivel subconsciente como un también hemos ganado nosotros.

Pero el ser de un equipo o de otro no es simplemente una especie de bálsamo para el ego, sino también una fórmula para sentirse parte de algo. Muchas personas necesitan ser parte de algo mayor, necesitan pertenecer a un grupo y ser parte del mismo. Esa necesidad la cubren los equipos deportivos, que hacen que uno se sienta parte de un grupo mucho más amplio, y, curiosamente, también lo hacen las marcas.

Porque toda esta explicación sobre por qué se es o no seguidor del equipo X o del equipo Y de fútbol no es más que una manera de adentrarse en un tema usando un recurso muy conocido. La cuestión, y lo que realmente importa, es comprender por qué las personas se convierten en fans y por qué lo hacen de ciertas marcas muy por encima de otras compañías. ¿Qué es lo que nos empuja a ser fanáticos de una compañía y de un producto por encima de todas las cosas? 


Se puede pensar que la cuestión está en que esos productos nos dan un servicio, exactamente el servicio que queremos y el que buscamos en un momento concreto, y que por ello nos sentimos poderosamente ligados a ellos. Sin embargo, la cuestión es más compleja que eso porque la relación entre los consumidores y esos productos y marcas por los que sienten grandes emociones y a los que se ligan con lazos fuertes y sólidos va mucho más allá del simplemente uso y servicio.

Muchas de estas marcas son en realidad ya para el consumidor lovemarks, marcas por las que sienten emociones y a las que se podría decir que quieren. Las lovemarks despiertan un cierto sentimiento obsesivo entre sus consumidores, que las siguen siempre, las compran todas las veces y se consideran fieles a ellas. "Las lovemarks crean un vínculo entre la empresa, su personal y las marcas”. "Las lovemarks inspiran una lealtad que va más allá de la razón", añadía. Una vez que se cruza la línea entre ser una marca y ser una lovemark, el consumidor se convierte en una especie de obseso de la firma. 

Las marcas que han cruzado esa línea suele además ser muy fuertes en uno de los elementos que hacen que los consumidores se conviertan en fans y no solo en compradores.


Las marcas con una gran base de fans son compañías que han logrado crear un fuerte sentimiento de pertenencia y sobre todo que han logrado crear una casa. Es decir, no son solo marcas y no son solo compañías que van a hacer dinero. Son firmas con algo más. Como apuntan en MarketingProfs, es lo que hace Google cuando señala que su objetivo empresarial es hacer que la información esté accesible y sea útil a todo el mundo. No dicen simplemente soy un buscador. 

A esto se suma que muchas de estas marcas no solo son inspiradoras por ellas mismas sino que además tienen líderes que suelen inspirar. Ellas y sus gestores empujan a la gente no solo a comprar sus productos sino también a creer en lo que están diciendo o prometiendo. El caso más claro es el de Apple, donde Steve Jobs no solo lanzaba productos, sino que apelaba a un estilo de vida, a una idea que iba más allá de simplemente 'cómprate mi iPhone'.

 

El caso de Apple es uno de los más recurrentes y uno de los más claros para ver cómo funcionan esos mecanismos. "La visión de Steve Jobs era la de hacer a la gente más creativa y más productiva, en lugar de sólo vender un ordenador", explicaba hace unos años Guy Kawasaki, uno de los primeros evangelistas de Apple. "Un iPhone no es sólo 188 dólares en producto y una suscripción de dos años con AT&T", añadía. 

Apple ha conseguido que sus productos se vean como un símbolo de una cierta cuestión vital. Los consumidores no solo los ven como un producto, sino como un elemento que dice quiénes son y cómo son. Sienten por esos productos ciertos sentimientos, sentimientos que hacen que sean capaces de esperar horas por ser los primeros en hacerse con un nuevo modelo de prácticamente lo que sea.

Relacionados: Emprendimiento

Escribir comentario

Comentarios: 0

¿PORQUE DEBEMOS EMPRENDER?

Una de las limitantes que encontramos cuando tenemos una idea en la que nos gustaría invertir es que no confiamos en que la idea por si misma pueda ser convincente para los demás. No todos los consumidores son emprendedores pero definitivamente todos los emprendedores son consumidores.

Las ideas que tenemos seguro provienen de: algo que pensamos debería existir o una forma en que pensamos deberían ser las cosas. Emprender marca diferencia y agrega un estilo personal a un servicio o producto que ya existe. Basta estructurar esta diferencia en un esquema formal para tener el primer bosquejo del que será nuestro negocio.