Porqué mamá debería de trabajar por Internet

Porqué mamá debería de trabajar por Internet

Nuestras abuelas se quedaron en casa dedicadas al cuidado de su marido y sus hijos. Eran unas amas de casa con grandes habilidades para la cocina, la confección de prendas de vestir, la administración del hogar, la educación de los hijos…

Esta tarea requería una educación que recibían en el hogar desde la infancia, de tal manera que era muy difícil que un varón pudiera realizarla. En el caso de que el padre o el marido faltará, eran, además, capaces de generar ingresos para su hogar.

Nuestras madres, se formaron para tener una profesión y un trabajo fuera de casa a la vez que cuidaban de su familia. Sostuvieron sobre sus espaldas estas dos duras tareas ausentandose largas horas del hogar.

Trabajar por Internet ofrece: Libertad horaria: Puedes compatibilizar tu horario de trabajo con los horarios de tus hijos u otras ocupaciones.

Libertad de ubicación: Puedes trabajar desde tu casa con tu ordenador, pero también con tu portátil, tu tablet, tu teléfono o el dispositivo de otra persona allá donde estés, ya sea en las vacaciones en la playa o mientras acompañas a tus hijos a sus clases extraescolares.

Libertad de carrera: Puedes trabajar por tu cuenta en un tema en el que eres experta, independientemente de tu formación académica, de acuerdo con lo que te apasiona y conoces como afición o como experiencia de vida.

Libertad financiera: A través de Internet puedes generar dinero de forma recurrente, de forma pasiva, es decir, de formas alternativas a cobrar por horas de trabajo, que son mucho más rentables.

Libertad para emprender: Siempre que pensamos en emprender, pensamos en la inversión necesaria. Con tu ordenador y tu conexión a Internet, que ya tienes, cuentas con la infraestructura principal. La mayor parte de las herramientas tecnológicas que vas a utilizar son gratuitas o de muy bajo costo. Eso sí, tendrás que invertir en tu formación. Pero la inversión en este tipo de emprendimiento no es para nada equiparable a la necesaria para un emprendimiento offline, como podría ser poner una tienda. Es más similar a la inversión que realizas cuando buscas un empleo.


Libertad para aprender: En Internet encontrarás mucha formación online, grupos de apoyo y mentores muy especializados para diseñar, y realizar tu proyecto con éxito.

Si te conviertes en una emprendedora en Internet, te sitúas a la vanguardia de lo que se avecina. Tal vez solo deseas un trabajo, no un negocio. Abre tus ojos a esta otra realidad: el mundo del empleo ha muerto. Estamos en el punto en el que cada uno ha de crear su puesto de trabajo.

Internet pone al alcance de cualquier usuario la posibilidad de darse a conocer al mundo entero

Crear un blog, colgar vídeos en YouTube, contactar a través de las redes sociales con empresas, particulares, personalidades es posible a coste 0; algo que años atrás sólo era posible para muy pocos, invirtiendo importantes sumas en publicidad a través de los medios de difusión de masas.

Las escuelas, las universidades, no están formando a nuestros hijos en este sentido. Recorrer este camino te capacitará para influir de forma decisiva en el éxito profesional de tus hijos.

¿Quieres trabajar para beneficio de las familias de otros o para el beneficio de tu propia familia?

Trabaja en un tema apasionante para ti. Aprende a construir un negocio que realmente sea un negocio, una máquina de generar riqueza para ti. Descubre las herramientas tecnológicas que vas a necesitar.

Aprende a llegar a tus clientes ideales: aquellos que valoran lo que tú les aportas y están dispuestos a compensarte generosamente.


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¿PORQUE DEBEMOS EMPRENDER?

Una de las limitantes que encontramos cuando tenemos una idea en la que nos gustaría invertir es que no confiamos en que la idea por si misma pueda ser convincente para los demás. No todos los consumidores son emprendedores pero definitivamente todos los emprendedores son consumidores.

Las ideas que tenemos seguro provienen de: algo que pensamos debería existir o una forma en que pensamos deberían ser las cosas. Emprender marca diferencia y agrega un estilo personal a un servicio o producto que ya existe. Basta estructurar esta diferencia en un esquema formal para tener el primer bosquejo del que será nuestro negocio.