El elogio de la lentitud

El elogio de la lentitud

Sufrimos la Enfermedad del Tiempo creyendo que todo se debe hacer rápido. Intentemos decrecer el ritmo alocado en qué vivimos para no degradarnos nosotros mismos. Simplemente reduzcamos la marcha y busquemos el tiempo justo para cada cosa; saboreemos cada momento priorizando lo imprescindible.

 

No dejes que tu agenda te gobierne.

Muchas cosas que te planteas ahora son postergables. Prueba y verás.

Cuando estés con tu pareja y tus hijos, o con tus amigos, apaga el celular y desconecta el teléfono.

 

  • Tómate tiempo para comer y beber. Comer apurado genera males digestivos y si la comida es buena y está bien sazonada, no la apreciarás como se debe. Este es uno de los placeres de la vida, no lo arruines.
  • Pasa tiempo a solas contigo mismo, en silencio. Escucha tu voz interior. Medita sobre la vida en general.
  • No tengas miedo al silencio. Al principio te será difícil, luego notarás los beneficios.
  • No te aturdas con ruidos o mires televisión como si fueras una medusa petrificada.
  • Escucha música con calma y verás que es bellísima. No te quedes frente al televisor porque sí.
  • Escribe un ranking de prioridades. Si lo primero que escribiste es trabajo, algo anda mal, vuelve a redactarlo.
  • No creas eso de que en poco tiempo das amor. Es una estupidez pensar que se puede amar una hora por día y basta con eso.
  • Escucha los sueños de la gente que amas, sus miedos, sus alegrías, sus fracasos, sus fantasías y problemas.
  • No creas que tus hijos pueden seguir tu ritmo. Eres tú quien debe desacelerar e ir al ritmo de ellos.
  • Recuerda que la conversación y la compañía silenciosa son los medios de comunicación más antiguos que existen.
  • El virus de la prisa es una epidemia mundial.
  • “Si lo has contraído, trata de curarte". 

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¿PORQUE DEBEMOS EMPRENDER?

Una de las limitantes que encontramos cuando tenemos una idea en la que nos gustaría invertir es que no confiamos en que la idea por si misma pueda ser convincente para los demás. No todos los consumidores son emprendedores pero definitivamente todos los emprendedores son consumidores.

Las ideas que tenemos seguro provienen de: algo que pensamos debería existir o una forma en que pensamos deberían ser las cosas. Emprender marca diferencia y agrega un estilo personal a un servicio o producto que ya existe. Basta estructurar esta diferencia en un esquema formal para tener el primer bosquejo del que será nuestro negocio.